El alfil tiene una mayor flexibilidad para desplazarse de uno a otro lado del tablero pero en contra sólo puede acceder a las casillas de su color. Por su parte el caballo se ve muy limitado en sus movimientos cuando se le obliga a moverse en los bordes del tablero y además puede verse acorralado por el alfil. Estas propiedades de ambas piezas en relación de una a otra van a determinar los distintos planes de uno y otro bando en los finales de alfil y peón contra caballo.
- Si el rey débil se sitúa delante del peón el bando fuerte no puede progresar a menos que el caballo esté acorralado.
- Si el caballo se sitúa delante del peón (y el peón no está en la séptima fila) el bando fuerte puede controlar los circuitos del caballo pero la maniobra requiere tiempos que el bando del caballo puede utilizar para apoyar la defensa con el rey.
- Si el caballo se sitúa delante del peón en séptima apoyado por el rey el bando fuerte puede forzar una posición de zugwang pero el bando débil dispone de recursos de jaque continuo y de ahogado para peones laterales.
